Una obra estratégica, que avanza con firmeza en La Guajira
Miercoles, 04 de Febrero de 2026
En el tramo Colectora – Cuestecitas, actualmente en fase de construcción, los avances técnicos reflejan el compromiso del proyecto con la planeación, la sostenibilidad y el respeto por el territorio. De hecho, lo transforman positivamente.
Durante el segundo semestre de 2025, el proyecto alcanzó un 65% de avance en actividades de cimentación y un 43% en el montaje de estructuras, cifras que evidencian el ritmo constante y disciplinado de la ejecución. Las torres de transmisión en este proceso ya comienzan a integrarse con el paisaje guajiro, marcando el trazado de la infraestructura, que permitirá llevar energía renovable desde esta región hacia los principales centros de consumo del país.
Este progreso técnico es el resultado de un trabajo articulado que integra componentes de ingeniería, gestión ambiental, logística y seguridad industrial, garantizando que cada fase constructiva se desarrolle bajo estrictos estándares técnicos y operativos.
De igual forma, la seguridad y la prevención son un eje transversal de la obra. De hecho, la prevención de accidentes constituye un pilar fundamental en la ejecución del proyecto Colectora. En campo, se implementan medidas orientadas a proteger tanto al personal vinculado como a las comunidades del área de influencia, promoviendo comportamientos seguros frente al tránsito de maquinaria pesada, el control de velocidades y el respeto por la señalización instalada.
Estas acciones buscan minimizar riesgos, fortalecer la cultura de autocuidado y asegurar una convivencia responsable entre la obra y el entorno, reafirmando el compromiso de esta empresa con la protección de la vida.
En coherencia con sus compromisos ambientales, el proyecto Colectora incorpora acciones específicas para la protección de la fauna silvestre, particularmente durante las actividades constructivas. A través de recorridos técnicos especializados, se identifican y clasifican los nidos de aves presentes en las áreas de intervención.
No en vano, los nidos inactivos son debidamente señalizados para evitar afectaciones, mientras que los nidos activos son registrados y protegidos mediante medidas como la delimitación de áreas y la restricción temporal de trabajos cercanos, garantizando así la conservación de las especies y el equilibrio ecológico del territorio.
Para el tramo Colectora - Cuestecitas, desde el inicio de este año, se dio continuidad a los 223 procesos consultivos protocolizados en el territorio wayuu y se avanzó en el inicio de consultas previas, con otras 18 del mismo origen, cuya procedencia fue determinada por el Ministerio del Interior.
De manera paralela, se fortaleció la gestión de conflictividades en el área de influencia, manteniendo canales de comunicación abiertos y constantes. En este marco, se socializó el Manual de Relacionamiento Intercultural con la totalidad de comunidades wayuu , herramienta clave para consolidar un relacionamiento respetuoso y articulado durante la etapa de construcción, así como para el trabajo conjunto con la institucionalidad y otros actores de interés.
El proyecto además ha respaldado la implementación de iniciativas de inversión social en municipios cercanos a Riohacha, La Guajira, promoviendo el desarrollo local a través del impulso de rutas turísticas en el Santuario de Flora y Fauna Los Flamencos, de Camarones y en los corregimientos de Villamartín y Tomarrazón.
El avance físico de Colectora se complementa así con una gestión integral, que reconoce la importancia del territorio, las comunidades y el entorno ambiental. Con estos resultados, Enlaza reafirma su compromiso de desarrollar una infraestructura estratégica para el país.