Colectora conectará la energía del país con el desarrollo del territorio
Miercoles, 06 de Mayo de 2026
El proyecto de transmisión de energía eléctrica Colectora avanza con paso firme, consolidándose como una de las infraestructuras estratégicas más importantes para el país. Su desarrollo no solo fortalece el sistema eléctrico nacional; también, abre el camino para la integración de energías renovables y el crecimiento sostenible de los territorios.
En La Guajira, donde se construye gran parte de esta iniciativa, el proyecto ya evidencia avances significativos. En el tramo Cuestecitas–La Loma, compuesto por 511 torres y 248 kilómetros de línea, han alcanzado un 100% de ejecución en actividades de obra civil, montaje y tendido. Hoy, el proyecto entra en su fase final, con trabajos asociados a pendientes técnicos, cierre de puentes e instalación de accesorios, con miras a dejar la línea lista para energizarla próximamente.
En paralelo, el tramo Colectora–Cuestecitas continúa avanzando de manera progresiva. A la fecha, se han intervenido 391 sitios de torre, en obra civil, lo que representa un 76% de avance; mientras que el montaje alcanza el 72%, con 369 estructuras instaladas. En cuanto al tendido de la línea, ya se han desarrollado 11 kilómetros, equivalentes al 5% del total proyectado. Este progreso se acompaña de un trabajo constante de diálogo y articulación con las comunidades.
Subestaciones: el corazón operativo del proyecto
El avance del proyecto también se refleja en el desarrollo de sus subestaciones, fundamentales para garantizar la operación eficiente del sistema.
En la subestación Colectora, la obra civil alcanza un 70% de avance. Los equipos inductivos, incluidos siete reactores, así como los sistemas AIS y GIS, ya se encuentran en sitio, lo que ha permitido dar inicio al montaje de la subestación GIS.
Pie de foto: Ingreso y traslado de los reactores a la subestación Colectora, componentes fundamentales para la operación y estabilidad del sistema eléctrico.
Por su parte, en la subestación Cuestecitas, finalizada en su montaje y que en estos primeros meses avanza en pruebas de equipos y cableado y actualmente, en pruebas de comisionamiento; de manera simultánea, avanza la obra civil asociada a la extensión de barras. Las próximas etapas contemplan pruebas de alta tensión al sistema GIS.
Pie de foto: Avances en la subestación Colectora, una infraestructura clave para la operación del sistema y el desarrollo del proyecto.
Colectora no solo enlaza energía; también enlaza territorios, comunidades y oportunidades. En su componente social, el proyecto avanza en el cumplimiento de compromisos y en el fortalecimiento de relaciones con las comunidades del área de influencia. Son 261 comunidades certificadas para consulta previa; entre ellas, del pueblo wayuu, el pueblo yukpa, los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta y consejos comunitarios afrocolombianos.
Esta diversidad étnica ha implicado una gestión en territorio, basada en el entendimiento de sus formas de gobierno, usos y costumbres, promoviendo un diálogo intercultural respetuoso que ha permitido protocolizar los procesos y alcanzar acuerdos. A partir de este relacionamiento, se ha fortalecido la confianza y el trabajo conjunto, reflejándose en el desarrollo armónico del proyecto.
En el tramo Cuestecitas – La Loma, se realizó la entrega de un proyecto de inversión social en el corregimiento de La Loma, sector El Cruce, que beneficia a 200 familias mediante el acceso a agua, en articulación con la Alcaldía municipal de El Paso.
De igual manera, el proyecto reporta un cumplimiento del 88,38% en los acuerdos derivados de la consulta previa y un avance del 87,25% en las compensaciones socioculturales, reflejando su compromiso con el bienestar y el desarrollo de las comunidades.
Pie de foto: Imagen de la entrega oficial del proyecto de inversión social en el barrio El Cruce, en El Paso (Cesar): un pozo profundo de 75 metros, equipado con bomba sumergible y sistema eléctrico, que garantiza el acceso al agua para más de 200 familias.
En el tramo Colectora – Cuestecitas, los avances de inversión social reportan un cumplimiento del 30% de los acuerdos derivados de consulta previa y un avance del 97% en la implementación de compensaciones socioculturales, en las líneas de saneamiento básico, fortalecimiento de la economía comunitaria e infraestructura social y comunitaria, mejorando las condiciones y calidad de vida de las comunidades.
En el componente social, cobra especial relevancia la gestión en territorio con comunidades indígenas, donde el entendimiento profundo de sus formas de gobierno, usos y costumbres ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto. Desde el respeto y el diálogo permanente, se ha promovido el fortalecimiento de los lazos de confianza, permitiendo avanzar de manera conjunta y armoniosa en cada etapa de la obra. Este enfoque no solo garantiza una intervención responsable, sino que también refleja el compromiso de construir desde y con el territorio.
Colectora avanza así, como un proyecto que trasciende la infraestructura, consolidándose como un motor de desarrollo que integra energía, territorio y comunidad, y que proyecta a Colombia hacia un futuro más sostenible.
El proyecto Colectora avanza bajo un enfoque de sostenibilidad, integrando acciones orientadas a la protección y conservación del entorno natural en cada una de sus fases.
En la totalidad de las torres intervenidas se han implementado acciones para el cuidado de la fauna, previas al despeje de las áreas autorizadas, como medidas preventivas para salvaguardar la biodiversidad. Así mismo, se han llevado a cabo labores de rescate, traslado y protección de especies forestales vedadas o protegidas, como el corazón fino, puy, olla de mono y guayacán de bola, junto con el manejo adecuado de especies cactáceas presentes en las zonas de intervención.
De manera complementaria, el proyecto desarrolla monitoreos ambientales periódicos en su área de influencia. Estas acciones incluyen la evaluación de la calidad del agua superficial, en 51 puntos asociados a obras de ocupación de cauce, garantizando el tránsito vehicular sin afectaciones significativas; el seguimiento a ocho (8) pozos de agua subterránea, y el control de la calidad del aire y los niveles de presión sonora, mediante seis (6) estaciones de monitoreo.
A estas medidas se suman la señalización ambiental en campo, el manejo integral de residuos sólidos y líquidos, y la gestión adecuada de sustancias químicas, acciones permanentes que contribuyen a una ejecución responsable durante la fase constructiva.
Colectora no solo transporta energía, enlaza territorios, impulsa oportunidades y construye un futuro donde el desarrollo y la sostenibilidad avanzan de la mano.